Antes de construir tu próxima startup, define esto

Imagina que tienes pensado el próximo producto que vas a construir y lanzar al mercado. Puede ser desde una simple aplicación hasta una plataforma mucho más grande. La extensión y complejidad son irrelevantes en este momento.

¿Qué enfoque le darás al producto? ¿Será una empresa/compañía o marca con vida propia? ¿O consideras mejor abordarlo como un producto personal?

Veamos los dos enfoques por separado y al final te doy mis consideraciones.

El producto visto como empresa

Un ejemplo es Liduco.com, nuestra startup de educación online. Esta empresa surje cuando Santi Merlo y yo nos asociamos para darle curso a una idea para cambiar la educación, descentralizarla y ponerla en función de la creatividad y libertad del ser humano. Como no es un proyecto puramente mío, 100% personal, sino que lo comparto con mi socio, es lógico enfocarlo como empresa.

Yo puedo hablar a nombre de Liduco, mi socio también. Pero Liduco tiene voz propia, es una marca con personalidad y autonomía. Los comunicados oficiales los da la marca por medio de sus redes sociales y canales de comunicación.

Otro ejemplo es Apple, que obviamente como corporación, funciona más allá de sus fundadores y ejecutivos.

Ventajas de este enfoque:

  • Escalable a largo plazo. Los socios o dueños van y vienen, sin embargo, la marca mantiene su presencia más allá.
  • Al tener voz propia, la marca habla por sí sola y no depende de otros portavoces.

El producto visto como proyecto personal

Uno de mis próximos productos es Teleadm.in, que construiré en público y con el feedback de la comunidad. Tengo la opción de abordarlo de acuerdo al enfoque que expliqué antes. Sin embargo, aprovecharé los beneficios de ser el único fundador y lo asociaré completamente a mí.

La marca en este caso seré yo, mucho más allá de TeleAdmin. Sí, la plataforma en sí misma es una marca, pero seré yo quien hable por ella. Me presentaré como creador, dando actualizaciones sobre el producto.

Quizás la marca en algún momento pueda tomar vida propia e ir creciendo hasta tener más autonomía.

Ventajas de este enfoque:

  • Se concentra la atención en el creador, tanto como en el producto. Esto es muy bueno para la marca personal y darse a conocer.
  • Hace que cuando los usuarios y clientes piensen en el producto, probablemente piensen en el creador, lo cual abre puertas y aumenta la fidelización, pues las personas conectan mejor con otras personas que con marcas abstractas.
  • Es mucho mejor arrancar sin la presión de manejar una marca independiente a la personal.

¿Qué hacer entonces?

Como todo, depende. Seguramente habrá otros muchos enfoques, en mi caso recomiendo comenzar por manejar los productos desde el punto de vista del creador y eventualmente -si crecen- llevarlos a convertirse en algo más serio.

Para tu próxima startup, reflexiona en cómo vas a manejarla en el ámbito de la comunicación, definiendo cuál de estas dos ideas encaja mejor en los objetivos que tienes.

Es solo una reflexión, espero te sea útil. Si tienes alguna consideración, compártela en los comentarios.

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