Consejos para manejar la crítica en internet 🧘‍♂️

La opinión de los demás no define tu realidad.

Cualquiera que esté ahí fuera en internet puede ejercer su sagrado derecho a expresarse, siempre que no sea con el ánimo de llamar a la violencia, la discriminación ni el odio hacia otros. El internet ha potenciado también las voces de críticas constructivas, destructivas y otras sin sentido.

Llevo un tiempo interactuando en redes sociales y, al ser el tipo de personas que no está interesado en ser «políticamente correcto», suelo causar molestia en algunas ocasiones cuando doy mi opinión. No es intencional, mi objetivo no es ese, solo expreso lo que pienso y siento. Eso levanta todo tipo de pasiones, y probablemente te ha sucedido si estás leyendo este post: insultos, faltas de respeto, difamación e incluso amenazas. Todo eso y más he recibido.

Hoy día, he aprendido a manejarlo tras años de entrenamiento. Por eso escribo este artículo para contarte algunas de mis técnicas, quizás te puedan servir.

Es tu derecho a expresarte

Partamos de este principio fundamental: te asiste el derecho humano de expresar tu opinión, quien viole ese derecho comete un crimen. Por tanto, si un post, artículo, tweet o cualquier mensaje tuyo en público te trae críticas, igual es tu derecho a decir lo que piensas. En ese sentido, no te limites, sigue opinando.

Si te das cuenta de que te equivocaste, reconócelo públicamente

Cuestiónate constantemente, yo también lo hago y corrijo si tengo que hacerlo, porque nadie es infalible ni “se las sabe todas”. Seamos librepensadores, en caso de autodescubrir una falacia en nuestro discurso o cualquier error, lo mejor es reconocerlo.

Admitir un error en público no nos hace peores, sino al contrario. ¿Recordarán el error? Probablemente. ¿Te lo sacarán en cara constantemente? También. Pero da igual, tú quedas en paz contigo mismo al saber que corregiste tu posición.

Igual, si estás claro de tus convicciones, sigue adelante.

Practica la resiliencia

La capacidad de resistir el dolor y sobreponerse a las situaciones es crucial en el mundo loco y desordenado en que vivimos. En esta jungla, te sobrepones a todo o mueres, así funciona.

¿Cómo se desarrolla esa habilidad? No te voy a mentir, toma tiempo, hay que practicarlo. Llega un momento en que lo que te afectaba hace un año, ya no te importa en el día de hoy, vamos creciendo y madurando. De eso se trata.

No lo tomes personal

Incluso cuando la otra persona te insulte a niveles inimaginables, piensa esto: cada cual da lo que tiene. Si el otro lo que tiene para dar es insultos, es su problema. Tú puedes ser mejor y ofrendar tu silencio, o dar una respuesta amable, por ejemplo.

Por experiencia, las discusiones con personas enojadas, llenas de energía negativa y que vienen con malas intenciones, no llegan a nada. Es mejor evitarlo, así que no lo tomes personal.

La otra persona no tiene por qué saber quien tú eres en realidad

He recibido cientos de mensajes acusándome de ser egocentrista, creído, soberbio y mucho más. Estamos hablando de una minoría de personas que desarrollan esa habilidad innata para no estar de acuerdo con nada de lo que decimos: y es su derecho.

En mi caso, los que me conocen, saben cómo soy. Y yo sé lo que siento cuando escribo o digo cualquier cosa en internet. Por eso, si la otra persona te juzga de forma errónea, hay que reconocer que es su derecho y que no tiene por qué conocerte. Simplemente se dejó llevar por su percepción de la realidad.

La verdad es relativa, acepta que el otro puede tener su opinión sobre ti y puede acertar o no.

Dale tiempo al tiempo

Por experiencia te digo que de todas las críticas y escándalos se sale, todo pasa, el tiempo lo borra todo. Observa cómo manejan los personajes más conocidos a escala pública sus conflictos: pueden sobreescribir el problema con otras acciones (lo que se llama tapar la basura con la alfombra) o simplemente esperar.

Utiliza las herramientas (o no)

En casi todas las redes sociales hay una opción para bloquear o silenciar, si crees que lo necesitas, no temas usarlas. Varios colegas y amigos míos usan estas funciones y lo entiendo, no quieren tener sus notificaciones llenas de mensajes que no le aportan nada o les causan daño.

En mi caso, mi política es: no bloqueo ni silencio a nadie. ¿Por qué? Simplemente porque me pongo y analizo cómo manejan las personas con enorme alcance este tipo de situaciones. Estoy convencido de que no tienen tiempo para bloquear ni silenciar a nadie, y llega un momento en que tanto el “amor” como el “odio” escalan a niveles que son incontrolables. No me imagino a Musk bloqueando a nadie, o a Jack Dorsey silenciando cuentas en Twitter.

En tu caso, decide lo que te sea mejor.

Si sientes que te afecta, practica el desapego

Dado el caso en que te llegue a afectar alguna opinión, lo mejor que puedes hacer es separarte del problema, distanciarte durante un tiempo y entender que no podemos controlar las reacciones de los demás.

Desapegarse de todo cuanto sea posible es un gran consejo para cualquier persona, al fin y al cabo, cuando nos toque partir de este mundo, nos iremos sin nada. ¿Qué más da lo que opinen los demás?

Las opiniones de otros no define quién eres

Ya sea para bien o para mal, las opiniones que se emitan sobre ti, no cambian absolutamente en nada la persona que eres. He recibido cientos de opiniones positivas que van mucho más allá de quien soy, exageran, me sobrevaloran. Así que lo que hago es mantenerme pensando de la misma forma y no permito que eso me suba el ego. Lo mismo pasa en el caso contrario, un insulto en internet no me baja la autoestima ni me hace dejar de creer en mí mismo.

No importan las opiniones, tú sabes quién eres.

No siempre hay tiempo para responder

Si estás ocupado como yo, cada vez tienes menos tiempo para responder a todo el mundo. Aquí tienes otro motivo para quedarte en silencio. No puedes darte el lujo de perder días y horas interminables respondiendo una oleada de mensajes.

Tú expresa tu punto y sigue en lo tuyo, si los demás quieren reaccionar, que reaccionen, pero no debes ni puedes responderle a todo el mundo.

No existe la mala publicidad

Por último, mira el caso de Trump. ¿Conoces a alguien más polémico?

Si hablan bien, o mal, da igual. Siempre que hablen, solo te están dando visibilidad, así que realmente no importa.

Foto por Dingzeyu Li en Unsplash

¿Te sirvieron los consejos? Aplícalos la próxima vez que los necesites y practica estas ideas poco a poco. Eventualmente, la propia experiencia personal te dotará de la inteligencia emocional necesaria para sobreponerte a cualquier problema. Desarrolla tus propios métodos y compártelos con los demás.

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